La industria aeronáutica mexicana se encuentra en una encrucijada crítica ante la propuesta de un recorte presupuestal devastador para la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC). La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) y la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero) han alzado la voz, calificando la situación de "preocupante" y advirtiendo sobre las graves consecuencias que esta medida podría acarrear para la seguridad y el desarrollo del sector.
Recorte Presupuestal Sin Precedentes
El Paquete Económico propuesto por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) contempla una drástica reducción del 73% en el presupuesto asignado a la AFAC para el próximo ejercicio fiscal. De acuerdo con la información, la agencia pasaría de recibir los recursos necesarios para su funcionamiento a tan solo 175 millones de pesos, una cifra que los expertos consideran "insuficiente" para cumplir con sus responsabilidades.
Esta disminución presupuestal representa la pérdida de más de tres cuartas partes de los fondos que la AFAC recibió durante 2026, un golpe severo para una entidad encargada de la supervisión de todas las operaciones aéreas y de los puertos aéreos del país. La IATA y la Canaero han expresado su desaprobación, señalando que en un entorno donde la industria requiere una autoridad "sólida y fortalecida", esta medida genera "gran preocupación sobre la capacidad institucional y financiera del regulador".
Riesgos Inminentes para la Seguridad Aérea
La falta de recursos suficientes para la AFAC podría tener implicaciones directas en la seguridad operacional. La agencia es la responsable de garantizar que las aerolíneas, los aeropuertos y todos los servicios relacionados cumplan con los más altos estándares de seguridad. Un presupuesto mermado podría comprometer las labores de supervisión, inspección y certificación, incrementando el riesgo de incidentes.
En este contexto, la situación adquiere mayor relevancia ante la evaluación que realiza la autoridad aeronáutica de Estados Unidos. Dicha evaluación, que se lleva a cabo de manera anticipada, determinará si México mantiene la Categoría 1 en seguridad aérea o si desciende a Categoría 2. Un descenso a Categoría 2, escenario ya vivido por la industria aérea mexicana en dos ocasiones anteriores, ha frenado históricamente el desarrollo del sector debido a las deficiencias sistemáticas, incluyendo la falta de presupuesto, de la autoridad aeronáutica nacional.
La AFAC Pide Rectificación
Ante el llamado del gremio aeronáutico, la propia AFAC emitió un comunicado en el que refirió que contará con recursos adicionales a los previstos en el Paquete Económico. La SHCP, según la agencia, "garantizará los recursos necesarios para que la AFAC desarrolle sus funciones de regulación, supervisión y vigilancia, así como las acciones encaminadas a fortalecer la seguridad operacional en el país".
Sin embargo, la AFAC no especificó si se modificará el rubro de su presupuesto durante el análisis del Congreso, ni detalló el monto de los recursos adicionales que se le otorgarían. La agencia ha reiterado que, desde su creación en 2019, los recursos para su funcionamiento han sido insuficientes, y que para una operación correcta necesitaría al menos 2 mil millones de pesos, una cifra que nunca ha recibido.
Un Sector Clave en la Economía
La industria aeronáutica es un pilar fundamental para la economía mexicana, no solo por el transporte de pasajeros y carga, sino también por su contribución al turismo y al comercio. Un sistema de aviación seguro y eficiente es crucial para mantener la conectividad del país y su competitividad a nivel internacional.
El bajo presupuesto asignado a la AFAC, sumado a las exigencias de una industria en constante crecimiento y a la escrutinio de las autoridades internacionales, plantea un panorama incierto. La falta de inversión en la autoridad reguladora podría traducirse en una pérdida de confianza por parte de inversionistas y aerolíneas, así como en una limitación de las operaciones aéreas, afectando la movilidad de personas y mercancías.
Antecedentes de Insuficiencia Presupuestal
Desde la creación de la AFAC en 2019, como sucesora de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), los recursos asignados para su operación han sido un tema recurrente de debate y preocupación. Diversos actores del sector, incluyendo aerolíneas, aeropuertos y trabajadores de la propia agencia, han denunciado en múltiples ocasiones la insuficiencia presupuestal y su impacto en el cumplimiento de las tareas de seguridad.
Históricamente, la falta de inversión en la infraestructura y en el personal capacitado de la autoridad aeronáutica ha sido señalada como una de las causas subyacentes de las deficiencias que han llevado a México a perder la Categoría 1 en seguridad aérea en el pasado. La dependencia de recursos adicionales no presupuestados o la gestión de fondos limitados ha sido la norma, en lugar de una asignación presupuestaria robusta y predecible.
Implicaciones a Largo Plazo
Si bien la SHCP ha asegurado que garantizará los recursos necesarios, la propuesta inicial de recorte presupuestal envía una señal preocupante sobre las prioridades del gobierno en materia de infraestructura y seguridad. La aviación es un sector que requiere inversión continua y una regulación fuerte para mantener su crecimiento y garantizar la seguridad de los usuarios.
La falta de una asignación presupuestaria adecuada y sostenida para la AFAC podría tener repercusiones a largo plazo, no solo en términos de seguridad, sino también en la capacidad de México para atraer inversión extranjera, expandir sus rutas aéreas y fortalecer su posición como un hub aéreo regional. La advertencia de la IATA y la Canaero resuena como un llamado urgente a reconsiderar esta política presupuestaria y a priorizar la seguridad y el desarrollo de la aviación mexicana.
El Papel de la Industria y el Congreso
La industria aeronáutica, representada por la IATA y la Canaero, continuará presionando para que se reconsidere el recorte presupuestal. Su argumento se basa en la necesidad de una autoridad aeronáutica fuerte y bien financiada para garantizar la seguridad y el crecimiento del sector. La pelota está ahora en la cancha del Congreso, que tendrá la última palabra sobre el presupuesto que se asignará a la AFAC.
Los legisladores deberán sopesar las advertencias de los expertos y las implicaciones de un presupuesto insuficiente frente a las prioridades fiscales del gobierno. La decisión que tomen tendrá un impacto directo en el futuro de la aviación mexicana y en la seguridad de miles de pasajeros que utilizan los servicios aéreos cada día. La frase "ya ni volar es seguro" podría convertirse en una cruda realidad si no se toman las medidas adecuadas.