La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, lanzó una fuerte acusación contra la dirigencia del Partido Acción Nacional, a quienes calificó como "delincuentes defendiendo a delincuentes" en el contexto del citatorio que la Fiscalía General de la República giró a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos.

Las declaraciones de Montiel se producen en medio de la controversia generada por la convocatoria de la FGR a la mandataria estatal panista, situación que ha desatado una ola de pronunciamientos desde las filas de Acción Nacional.

Según la lideresa morenista, el PAN está adoptando una postura de victimización ante el llamado de las autoridades federales a Campos Galván, estrategia que Montiel rechaza categóricamente al señalar que se trata de un proceso legal que debe seguir su curso.

La confrontación verbal entre ambos institutos políticos se intensifica en un momento en que la relación entre el gobierno federal y las administraciones estatales de oposición atraviesa episodios de tensión, particularmente en estados gobernados por el blanquiazul.

Desde el PAN no se han hecho esperar las respuestas, defendiendo la actuación de su militante y cuestionando la motivación política detrás del citatorio de la fiscalía federal.

El caso de Maru Campos se suma a una serie de investigaciones y señalamientos que autoridades federales han dirigido contra figuras de la oposición en los últimos meses, situación que partidos como Acción Nacional califican como persecución política.

La gobernadora chihuahuense ha manifestado públicamente su disposición a comparecer ante las instancias correspondientes, al tiempo que ha negado cualquier irregularidad en su gestión o en su trayectoria política.

Este intercambio de acusaciones entre las cúpulas de Morena y el PAN refleja la polarización del escenario político nacional, donde cada movimiento institucional se interpreta desde trincheras partidistas claramente definidas.