Las tarifas comerciales impuestas por Estados Unidos a productos agroalimentarios provenientes de México están generando un efecto contrario al esperado, según advirtió Jorge Esteve, titular del Consejo Nacional Agropecuario (CNA).
El dirigente empresarial señaló que los principales afectados por estas medidas proteccionistas son los propios consumidores estadounidenses, quienes enfrentan incrementos en los precios de alimentos que tradicionalmente importan desde territorio mexicano.
La advertencia de Esteve se suma a las voces que han cuestionado la efectividad de las políticas arancelarias como herramienta para proteger la producción doméstica, argumentando que en la práctica terminan encareciendo la canasta básica del país que las implementa.
México es uno de los principales proveedores de productos agrícolas frescos para el mercado estadounidense, incluyendo aguacates, tomates, berries y una amplia variedad de hortalizas que forman parte de la dieta cotidiana en la Unión Americana.
Los aranceles han generado tensiones en la relación comercial bilateral, afectando una cadena de suministro que durante décadas ha funcionado de manera integrada entre ambas naciones.
El sector agropecuario mexicano representa una fuente importante de divisas para el país y emplea a millones de trabajadores en ambos lados de la frontera, desde la producción hasta la distribución final.