El mandatario Andrés Manuel López Obrador ha vuelto a demostrar su desprecio por las víctimas de violencia sexual y su complicidad con la maquinaria machista de Morena. En una declaración que revuelve el estómago, el Presidente equiparó el legítimo derecho de las mujeres a alzar la voz contra las graves acusaciones de abuso sexual que pesan sobre Félix Salgado Macedonio, candidato a gobernador de Guerrero, con el derecho de quienes, cínicamente, apoyan al señalado.

La consigna que resonó en redes sociales, "Presidente, rompa el pacto", fue recibida por AMLO con una evasiva que raya en la burla. En lugar de mostrar empatía o compromiso con la justicia para las mujeres, el tabasqueño se escudó en la supuesta "libertad de expresión" y en los "procedimientos democráticos y la ley". Una respuesta vacía que ignora la urgencia de proteger a las víctimas y la responsabilidad política de su propio partido.

El Cinismo de "Son Derechos de Todos"

"Tienen su derecho, como también lo tiene el pueblo de Guerrero, los que apoyan a Félix (Salgado), es lo mismo. Son derechos de todos a la libertad", sentenció López Obrador, minimizando la gravedad de las denuncias y diluyendo la responsabilidad de Morena en un supuesto ejercicio democrático. Esta frase, más allá de su aparente neutralidad, es una clara señal de que el Presidente no está dispuesto a "romper el pacto" machista que protege a sus candidatos.

La estrategia del mandatario es clara: sembrar la duda sobre las motivaciones de las víctimas y sus aliadas, sugiriendo que detrás de las protestas hay "intereses" y "campañas promovidas" en "temporada electoral". "¿Y cómo se dirime? Mediante procedimientos democráticos y con la ley, para eso está el Ministerio Público, el juez, no campañas promovidas", añadió, desviando la atención de la necesidad de una postura ética y política contundente por parte del gobierno y del partido.

La Hipocresía de la "Democracia" Electoral

López Obrador insiste en que la decisión sobre la candidatura de Salgado Macedonio corresponde "al pueblo de Guerrero y a las autoridades". Sin embargo, olvida convenientemente que la autoridad moral y política del Presidente y de su partido debería prevalecer ante acusaciones tan graves. La "democracia" que invoca se convierte así en un escudo para la impunidad y la protección de figuras cuestionables dentro de Morena.

El mandatario incluso se atrevió a decir: "Existo porque dudo". Una frase que, en este contexto, suena a una justificación para no tomar una postura firme. En lugar de "existir porque duda", debería "actuar porque la justicia lo exige". Su llamado a "llamar a las cosas por su nombre" y a "no simular" cae en saco roto cuando él mismo simula una imparcialidad que no ejerce.

El "Pacto" Machista de Morena

Las feministas y organizaciones de mujeres han sido claras: no se trata de un "linchamiento político", como AMLO insinuó previamente, sino de una exigencia de justicia y de un rechazo a la normalización de la violencia de género en la política. El hashtag #PresidenteRompaElPacto se convirtió en un grito de desesperación ante la sordera del gobierno y de la dirigencia de Morena.

La postura del Presidente no solo es decepcionante, sino profundamente dañina. Al igualar las protestas legítimas con el apoyo a un presunto agresor, envía un mensaje aterrador a las mujeres: que sus voces son equiparables a las de quienes las violentan, y que la política mexicana seguirá siendo un espacio seguro para los machistas.

La Verdadera Cara del "Pacto"

La insistencia de López Obrador en que "siempre hay que preguntarse, ‘¿de parte de quién?’" y "¿qué hay detrás?" es una táctica para desacreditar a quienes señalan las injusticias. En lugar de investigar las acusaciones contra Salgado Macedonio con la seriedad que merecen, el Presidente prefiere especular sobre "intereses" ocultos, protegiendo así a su partido y a sus aliados.

La respuesta del mandatario es un reflejo de la cultura patriarcal que Morena dice combatir pero que, en la práctica, protege y perpetúa. La oportunidad de demostrar que son "diferentes y tienen decencia" se desaprovecha una vez más, consolidando la imagen de un partido que prefiere el poder y la protección de sus figuras a la justicia y la dignidad de las mujeres.

Un Llamado a la Conciencia (Ignorado)

Las protestas en redes sociales, donde se compartieron videos y mensajes exigiendo al Presidente y a Morena retirar la candidatura de Salgado Macedonio, fueron ignoradas. La respuesta de AMLO, minimizando las demandas y cuestionando las intenciones de las manifestantes, demuestra una profunda desconexión con la realidad y con las urgencias sociales.

La frase "Existo porque dudo" se convierte en el lema de un gobierno que, ante la violencia de género, prefiere la ambigüedad y la dilación. La confianza en "la gente" que AMLO menciona como argumento para no "menospreciar" a los votantes de Salgado Macedonio, se transforma en una excusa para no tomar decisiones difíciles y éticamente necesarias.

El Futuro de la Justicia y la Política

La postura del Presidente López Obrador ante el caso Salgado Macedonio no solo mancha su legado, sino que debilita la lucha por la igualdad de género en México. Al proteger a un candidato acusado de abuso sexual, Morena se autoexcluye de cualquier discurso progresista y se alinea con las fuerzas más conservadoras y machistas del país.

La pregunta que queda en el aire es si el "pacto" machista que AMLO se niega a romper es una decisión consciente o una muestra de la profunda infiltración de estas prácticas en las estructuras del poder. Lo cierto es que, para las mujeres de México, la respuesta del Presidente ha sido una bofetada y una profunda decepción.