Altán Redes, la empresa encargada de la Red Compartida en México, ha logrado un notable repunte en sus ingresos durante el último trimestre de 2025, alcanzando los 3,328 millones de pesos. Este incremento del 17.8% respecto al mismo periodo del año anterior, según el último reporte de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), representa una recuperación significativa tras su reestructuración de deuda en 2022.
La compañía, que alberga a más de 120 acreedores y a la mayoría de los operadores móviles virtuales (OMV) del país, ha visto cómo su facturación se multiplica. En comparación con 2022, año en que salió del concurso mercantil, los ingresos del último trimestre de 2025 son 2.8 veces mayores, pasando de 1,155 millones de pesos a los actuales 3,328 millones.
El Impulso de Bait y los OMV
Uno de los principales motores de este crecimiento ha sido Bait, el operador móvil virtual de Walmart. Con 26.8 millones de usuarios activos, Bait se ha consolidado como uno de los clientes minoristas más importantes para Altán. Se estima que el OMV de Walmart aporta más del 80% de los ingresos totales de Altán, gracias a su masiva base de usuarios que genera un tráfico de datos considerable y un arrendamiento constante de espectro.
Este flujo de usuarios no solo optimiza la capacidad instalada de la red de Altán, sino que también le asegura una fuente de ingresos estable en un mercado de telecomunicaciones altamente competitivo. La relación entre Altán y Bait parece ser mutuamente beneficiosa: mientras Bait expande su alcance y oferta gracias a las tarifas subsidiadas a través de Altán, la empresa mayorista ve un incremento sustancial en sus ventas.
Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI) y especialista en telecomunicaciones, calificó como positivo el aumento de ingresos para Altán. Sin embargo, advirtió que este crecimiento en ventas no se traduce automáticamente en rentabilidad. El incremento en los ingresos, según Bravo, proporciona a Altán un mayor margen para cumplir con sus compromisos financieros y operativos, incluyendo el pago del espectro y los costos de mantenimiento de su infraestructura.
Ajustes Tarifarios y la Búsqueda de Rentabilidad
Otro factor clave en el repunte de ingresos ha sido el ajuste de precios mayoristas que Altán implementó desde junio del año pasado. Estos incrementos, que oscilan entre el 10% y el 30% según el servicio, han buscado rentabilizar el negocio mayorista. Bait, por ejemplo, ajustó seis de sus paquetes de prepago, reduciendo la cantidad de datos ofrecidos en algunos casos, con el objetivo de acercarse a segmentos de consumidores con mayor poder adquisitivo sin perder su vocación social.
Estos ajustes tarifarios son vistos por especialistas como una estrategia necesaria para Altán, dada la limitación de su red. Al operar principalmente en la banda de 700 MHz y carecer de servicios de valor agregado o tecnología 5G, la elevación de tarifas se presenta como la vía principal para mejorar sus finanzas.
El Reto Pendiente: La Adopción del 5G
A pesar de los avances en ingresos, el gran desafío para Altán Redes sigue siendo la implementación de la tecnología 5G. Actualmente, Altán es el único operador mayorista en México que no ha dado el salto a la quinta generación de redes. Si bien la banda de 700 MHz tiene potencial para migrar a 5G, la empresa requiere significativas actualizaciones de software, hardware y, crucialmente, la adquisición de espectro adicional, como la banda de 2.5 GHz, que representa una inversión considerable.
La ausencia de 5G en su oferta limita la capacidad de Altán para proporcionar servicios más avanzados y diversificar su modelo de negocio. Esto, a su vez, restringe a los operadores móviles virtuales que dependen de su infraestructura, impidiéndoles ofrecer las últimas innovaciones tecnológicas a sus usuarios y competir plenamente con operadores que ya cuentan con redes 5G.
Perspectivas y el Futuro de la Red Compartida
El futuro de Altán Redes dependerá de su capacidad para superar el reto del 5G y consolidar su rentabilidad. Si bien el crecimiento en ingresos es una señal alentadora, la empresa debe encontrar un equilibrio entre la expansión de su base de usuarios y la generación de beneficios sostenibles.
La estrategia de precios y la dependencia de grandes OMV como Bait son pilares actuales, pero la diversificación y la adopción de nuevas tecnologías serán cruciales para asegurar su viabilidad a largo plazo. El éxito de Altán no solo impacta a sus acreedores y socios comerciales, sino también al ecosistema de OMV y, en última instancia, a los consumidores mexicanos que buscan opciones de conectividad asequibles y de calidad.
En el contexto de la industria de las telecomunicaciones, donde la innovación es constante, Altán Redes se encuentra en una encrucijada. La recuperación de ingresos es un paso importante, pero la consolidación de su posición en el mercado y la adaptación a las demandas tecnológicas futuras definirán su trayectoria.