La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha lanzado una seria advertencia sobre los riesgos sanitarios que podrían afectar a los asistentes a la Copa Mundial de la FIFA 2026, un evento que congregará a miles de personas de diversas partes del mundo en sedes compartidas por México, Estados Unidos y Canadá.

El llamado de la OPS se centra en tres frentes principales: la amenaza latente del sarampión, la persistencia del dengue y los peligros asociados al calor extremo que se prevé en algunas de las ciudades anfitrionas.

Sarampión: Un fantasma del pasado que regresa

El sarampión, una enfermedad viral altamente contagiosa que se creía controlada en muchas regiones, ha resurgido en diversos países en los últimos años. La OPS subraya la importancia de que todos los viajeros internacionales, especialmente aquellos que se dirigen a eventos masivos como el Mundial, tengan su esquema de vacunación completo y actualizado. La baja cobertura vacunal en algunas poblaciones y la movilidad global incrementan el riesgo de brotes, lo que podría poner en jaque la salud pública.

La organización enfatiza que el sarampión puede tener complicaciones graves, incluyendo neumonía, encefalitis y, en casos extremos, la muerte. Por ello, la vacunación no solo protege al individuo, sino que contribuye a la inmunidad colectiva, esencial para prevenir la propagación descontrolada del virus.

Dengue: La amenaza tropical se expande

Paralelamente, la OPS ha expresado su preocupación por la incidencia del dengue, una enfermedad transmitida por mosquitos que afecta a millones de personas anualmente en zonas tropicales y subtropicales. Si bien las sedes principales del Mundial se encuentran en Norteamérica, algunas regiones podrían presentar condiciones favorables para la proliferación del mosquito Aedes aegypti, vector del virus.

Se insta a los asistentes a tomar medidas de protección personal contra las picaduras de mosquitos, como el uso de repelentes, ropa que cubra la piel y la eliminación de posibles criaderos de mosquitos en sus alojamientos. La OPS recuerda que el dengue puede manifestarse en formas graves, como el dengue hemorrágico, que requiere atención médica inmediata.

Calor Extremo: Un desafío para la salud pública

El tercer punto de alerta concierne a las altas temperaturas que se esperan durante el torneo, especialmente en sedes ubicadas en zonas con climas cálidos. El calor extremo representa un riesgo significativo para la salud, pudiendo derivar en golpes de calor, deshidratación y el agravamiento de condiciones médicas preexistentes.

La OPS recomienda a los aficionados mantenerse hidratados, evitar la exposición prolongada al sol durante las horas pico, usar ropa ligera y buscar lugares con sombra o aire acondicionado. Se hace un llamado especial a los grupos vulnerables, como niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, a extremar las precauciones.

Preparación y Respuesta: Un esfuerzo conjunto

Las autoridades sanitarias de México, Estados Unidos y Canadá, en coordinación con la OPS, están trabajando para implementar medidas de vigilancia epidemiológica y respuesta rápida ante posibles emergencias sanitarias. Sin embargo, la responsabilidad recae también en los asistentes.

La Organización Panamericana de la Salud reitera que la prevención es la herramienta más eficaz. Mantener las vacunas al día, adoptar medidas de protección personal contra enfermedades transmitidas por vectores y cuidarse de las inclemencias del tiempo son acciones fundamentales para disfrutar del Mundial de manera segura.

Este evento deportivo, que promete ser una celebración global, debe ir de la mano con un compromiso firme por la salud y el bienestar de todos los involucrados. La colaboración entre organismos internacionales, gobiernos y la ciudadanía es crucial para mitigar los riesgos y asegurar que la fiesta del fútbol transcurra sin contratiempos sanitarios mayores.