La economía global se encuentra en una encrucijada, enfrentando un panorama de cinco grandes riesgos que amenazan con ejercer presión sobre el crecimiento, las inversiones y la estabilidad financiera de gobiernos y hogares en los próximos meses. Alfredo Calvo, director y socio fundador de Credit Insights Advisory, ha encendido las alarmas sobre estas amenazas, detallando un escenario complejo que requiere atención inmediata.

Incertidumbre Inflacionaria y Disrupciones Energéticas

La principal amenaza identificada por Calvo es la persistente incertidumbre en torno a la inflación y el crecimiento económico. Esta volatilidad se ve exacerbada por las disrupciones en el suministro de energía y fertilizantes, un problema directamente vinculado al conflicto en Medio Oriente. Mientras el tránsito por el Estrecho de Ormuz no se normalice, las presiones sobre los precios de la energía, el petróleo, los combustibles y los alimentos continuarán, impactando directamente en la economía mundial.

Este escenario presenta un desafío considerable para las finanzas públicas. Los gobiernos, a menudo ya endeudados, se ven forzados a implementar subsidios o ajustes fiscales para mitigar el impacto de los altos precios en sus ciudadanos. Esta medida, si bien necesaria, incrementa la carga fiscal y puede agravar problemas de deuda preexistentes. Las empresas, por su parte, enfrentan la erosión de sus márgenes de ganancia debido a la elevada inflación, mientras que las familias experimentan una notable reducción en su ingreso disponible, afectando su poder adquisitivo y su bienestar.

Endurecimiento Financiero y Tasas de Interés Elevadas

Como segundo riesgo, Calvo señala el endurecimiento de las condiciones financieras globales. La persistencia de precios elevados en el petróleo y los alimentos podría obligar a bancos centrales, como el Banco de México, a mantener o extender políticas monetarias restrictivas. Esto se traduce en tasas de interés más altas, lo que representa un obstáculo significativo para gobiernos, empresas y hogares que ya cargan con altos niveles de endeudamiento. El pago de la deuda se vuelve más costoso, consumiendo una mayor proporción de sus ingresos y limitando su capacidad de inversión y gasto.

Auge del Proteccionismo Comercial y Volatilidad Política

El tercer riesgo destacado es el creciente proteccionismo comercial, impulsado en gran medida por la volatilidad de la política comercial de Estados Unidos, particularmente las medidas arancelarias implementadas por Donald Trump. Esta incertidumbre ya está afectando las expectativas de exportación, inversión y crecimiento, llevando a algunas empresas a posponer decisiones estratégicas. Para México, la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) añade una capa adicional de incertidumbre sobre las perspectivas de crecimiento y la inversión en el sector manufacturero, un pilar clave de su economía.

Impacto del Cambio Climático y Desastres Naturales

El cuarto riesgo identificado se relaciona con las crecientes consecuencias del cambio climático y los desastres naturales. Se anticipa que estos fenómenos, como sequías e inundaciones, podrían intensificarse hacia finales de 2026 y principios de 2027. Si bien el riesgo para México se considera moderado y concentrado en el sector agrícola debido a las sequías, otras economías de la región, como Colombia y Perú, podrían enfrentar afectaciones más severas. La gestión de estos eventos requiere una planificación y adaptación significativas para mitigar sus efectos económicos y sociales.

Avances Tecnológicos y Riesgos Cibernéticos

Finalmente, Credit Insights Advisory ubica entre los principales riesgos los avances tecnológicos, la inteligencia artificial y la digitalización. Si bien estas herramientas prometen elevar la productividad, una mayor digitalización también incrementa la exposición a ataques cibernéticos, una amenaza creciente en el panorama actual. Además, la aceleración tecnológica podría exacerbar las brechas existentes entre países, empresas y personas que han invertido en estas herramientas y aquellos que se están quedando rezagados. Esta disparidad podría profundizar las desigualdades económicas y sociales en los próximos años, creando nuevos desafíos para la cohesión global.

En contexto, estos cinco riesgos delinean un panorama económico global complejo y volátil. La interconexión de estos factores –desde tensiones geopolíticas hasta transformaciones tecnológicas– exige una respuesta coordinada y estratégica por parte de gobiernos, instituciones financieras y el sector privado para navegar las turbietas económicas venideras y salvaguardar la estabilidad y el crecimiento a largo plazo.