El gobierno federal, a través de la propuesta de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de erradicar el uso de efectivo en puntos estratégicos como las casetas de cobro y las gasolineras del país. José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, detalló ante diputados que la infraestructura necesaria para transitar hacia estos métodos de pago digitales ya se encuentra en gran medida desplegada y operativa.

La iniciativa, enviada por el Ejecutivo al Congreso, busca otorgar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público la facultad de prohibir explícitamente el uso de dinero físico en estos recintos. Esta medida se enmarca en un esfuerzo más amplio por modernizar las transacciones económicas y combatir prácticas ilícitas.

Infraestructura y Desafíos en Casetas

En cuanto a las casetas de cobro, Peña Merino aseguró que en agosto se completó la sustitución de todo el hardware y la infraestructura tecnológica necesaria para la lectura eficiente de los tags de pago. Se prevé un impulso significativo al tag oficial, el IAVE, y la habilitación de carriles adicionales donde se podrá pagar mediante códigos QR generados en pantalla, permitiendo transferencias directas desde dispositivos móviles.

Sin embargo, esta visión optimista contrasta con las preocupaciones expresadas por legisladores. El diputado Jericó Abramo Masso, del PRI, señaló que las más de 600 casetas del país frecuentemente sufren de largas filas debido a fallas en el sistema o a la intermitencia de la señal en las terminales de pago con tarjeta, lo que, según él, obliga a la aceptación del efectivo. Hugo Luna, de Movimiento Ciudadano, también apuntó a problemas de interoperabilidad, citando el caso de la autopista Manzanillo-Guadalajara, donde el TAG oficial no es reconocido.

Avances y Retos en Gasolineras

Respecto a las estaciones de servicio, la Agencia de Transformación Digital realizó un análisis de cobertura de conectividad, determinando que el 98.5% de ellas se ubican en zonas con cobertura de red garantizada. Adicionalmente, en coordinación con la Comisión Bancaria y de Valores y diversas instituciones financieras, se estima que alrededor del 95% de las gasolineras ya cuentan con terminales punto de venta (TPV).

Peña Merino argumentó que la habilitación de la generación de códigos QR en estas mismas TPVs, con un costo mínimo, facilitaría las transferencias vía CODI. Esto, según él, no crearía nuevas brechas digitales, sino que las reduciría, permitiendo a una población ya conectada y usuaria de smartphones acceder a mecanismos de pago electrónico y disminuir la dependencia del efectivo.

Combate a la Ilegalidad y Educación Financiera

El diputado del PRI, Abramo Masso, reconoció la pertinencia de la propuesta, calificándola como una medida clave para combatir el robo de combustible (huachicol) y la evasión fiscal. No obstante, sugirió que la implementación de los cobros digitales sea gradual y se acompañe de una robusta campaña de educación financiera para la población.

Inclusión Financiera y Barreras para PyMEs

La discusión también abordó la inclusión financiera de aquellos sin acceso a cuentas bancarias. Se estima que 20 millones de adultos en México carecen de una, aunque en los últimos seis años se ha observado una intensa bancarización. Peña Merino destacó que el Banco del Bienestar, con sus 38 millones de derechohabientes, pronto actualizará su aplicación para permitir el uso de SPEI y CODI.

Sabás López Rico, de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO-SERVyTUR), resaltó la necesidad de establecer un nuevo esquema de comisiones para las pequeñas y medianas empresas (PyMEs). Un análisis de la CANACO reveló que, si bien el 94% de estos negocios cuentan con smartphone y el 88% con internet, el 46% no acepta pagos con tarjeta. Las principales barreras identificadas para la adopción de pagos digitales son el costo de las comisiones (35%), la falta de conexión a internet (20.7%), la preferencia de los clientes por el efectivo (17.4%), el desconocimiento (16.9%), el tiempo de disposición de recursos (15.4%) y el temor a fraudes (10.4%).

El comparativo internacional 2025-2026 de la CANACO ubica a México con tasas de descuento comercial que superan el 3.56% en promedio, mientras que en España rondan el 0.31%-0.34% y Corea del Sur aplica tarifas preferenciales. Ante esta situación, la CANACO propuso formalmente la creación de una mesa técnica permanente con autoridades financieras y representantes del sector empresarial para diseñar un esquema de comisiones más favorable.

Contexto y Análisis

Históricamente, la transición hacia economías digitales ha enfrentado resistencias, a menudo ligadas a la infraestructura, la seguridad, la brecha digital y la resistencia cultural al cambio. La propuesta de prohibir el efectivo en puntos clave como casetas y gasolineras, si bien busca modernizar y transparentar las transacciones, debe considerar cuidadosamente las implicaciones para los sectores más vulnerables de la población y para las PyMEs, que son el motor de la economía mexicana.

La experiencia internacional muestra que una implementación exitosa requiere no solo la voluntad política y la infraestructura tecnológica, sino también un marco regulatorio claro, incentivos adecuados y programas de educación financiera que aseguren una adopción generalizada y equitativa. La clave estará en equilibrar la eficiencia y seguridad de los pagos digitales con la inclusión y la competitividad de todos los actores económicos.

La postura del PRI, al señalar las fallas existentes en la infraestructura de cobro, pone de manifiesto la necesidad de una evaluación exhaustiva y realista antes de implementar medidas restrictivas sobre el uso del efectivo. La dependencia del efectivo en ciertas regiones o para ciertos segmentos de la población sigue siendo una realidad que no puede ser ignorada en el diseño de políticas públicas.

El debate sobre las comisiones para las PyMEs es crucial. Un esquema de comisiones elevado puede ser un obstáculo insuperable para pequeños negocios, limitando su capacidad de crecimiento y su acceso a un mercado más amplio. La propuesta de la CANACO de crear una mesa técnica para redefinir estas tarifas es un paso necesario para asegurar que la digitalización beneficie a todos y no solo a las grandes corporaciones financieras.

En última instancia, el éxito de la Ley de Economía Digital dependerá de su capacidad para adaptarse a las realidades del mercado mexicano, abordando las preocupaciones de seguridad, inclusión y costos, y asegurando que la tecnología sirva como una herramienta para el progreso económico general, y no como una barrera adicional para los sectores más desfavorecidos o para las pequeñas empresas que sostienen la economía nacional.