La celebración del Día del Padre en el municipio de Llera de Canales, Tamaulipas, ha generado revuelo tras la polémica invitación de la influencer Lexy Beltrán, conocida en redes sociales como "La Diabla". El alcalde Moisés Borjón Olvera compartió imágenes del evento que evidenciaron la presencia de la creadora de contenido para adultos, quien participó activamente en las festividades.
Beltrán no solo se tomó fotografías con los asistentes, sino que también subió al ring durante una función de lucha libre organizada como parte del festejo y colaboró en la entrega de regalos y premios rifados entre los padres presentes. El alcalde, en sus declaraciones, describió el evento como una "gran alegría" y una celebración llena de "música, convivencia y momentos especiales", aunque omitió referirse explícitamente a la participación de "La Diabla".
¿Quién es Lexy Beltrán, "La Diabla"?
Lexy Beltrán, originaria de Ciudad Victoria, tiene 28 años y una trayectoria multifacética en el mundo digital. Antes de dedicarse de lleno a la creación de contenido, cursó estudios superiores en psicopedagogía y nutrición, obteniendo además diversos certificados, diplomados y posgrados. Según declaraciones previas, llegó a ejercer en el sistema educativo y en la Secretaría de Salud, pero la naturaleza de su trabajo en redes sociales eventualmente la llevó a dejar esos empleos.
Beltrán ha comentado que, si bien creía que sus profesiones y la creación de contenido podían coexistir, la realidad le demostró lo contrario, acarreando "problemas". Por ello, decidió enfocarse completamente en su faceta de influencer. Su incursión en plataformas de suscripción como OnlyFans, donde comparte material explícito, ha sido una parte fundamental de su estrategia de monetización, ofreciendo también contenido personalizado con un costo adicional.
Además de su trabajo en plataformas para adultos, Lexy Beltrán mantiene una activa presencia en otras redes sociales, donde comparte imágenes en lencería y presume su afición por las motocicletas, declarándose una "biker" y miembro de esa comunidad desde hace una década.
"Mala Facha": La barbería de Lexy Beltrán
Con el incremento de sus ingresos, Lexy Beltrán decidió diversificar sus inversiones y emprendió en el negocio de la barbería. Tras recibir asesoría financiera, optó por este concepto, aprendiendo ella misma a cortar cabello y barba, considerando que su imagen sería un factor clave para atraer clientela. A pesar de las dificultades para compaginar sus estudios y práctica con sus múltiples actividades, Beltrán perseveró.
Tras tomar cursos y practicar en la barbería de un amigo, inauguró "Mala Facha", un establecimiento enfocado en el cuidado de la imagen masculina. El lugar busca ofrecer un ambiente "armonioso", amenizado con música y transmisiones deportivas. Aunque Beltrán realiza cortes, cuenta con colaboradores para atender a otros clientes. Los servicios ofrecidos incluyen cortes de cabello (200 pesos), arreglos de barba (150 pesos), rituales completos de barba (200 pesos) y faciales (350 pesos). Los faciales requieren cita previa, mientras que los cortes y arreglos de barba pueden atenderse sin reserva.
El evento polémico en Llera de Canales
El festejo del Día del Padre en Llera de Canales, programado para el 20 de junio en la Casa de la Cultura, incluyó un show de lucha libre, rifas de premios y la participación de conductores como Jhon Baucer y Regio Show. La presencia de Lexy Beltrán como "invitada especial" añadió un elemento de controversia al evento oficial.
La influencer apareció enmascarada en el centro del ring y participó en la dinámica de entrega de premios, interactuando con los asistentes. Las imágenes difundidas en redes sociales generaron debate sobre la idoneidad de invitar a figuras con un perfil de contenido para adultos a eventos públicos municipales. "La Diabla", por su parte, se limitó a compartir en sus redes sociales fotografías de su atuendo durante el evento, manteniendo un perfil bajo respecto a la polémica.
Este incidente pone de relieve la creciente influencia de las redes sociales y los creadores de contenido en la esfera pública, así como las distintas percepciones sobre los límites y la adecuación de su participación en eventos oficiales. La decisión del alcalde de Llera de Canales de incluir a Lexy Beltrán en la celebración ha abierto una discusión sobre la imagen que los gobiernos locales proyectan y los criterios para seleccionar invitados a eventos financiados con recursos públicos.
En el contexto político de Tamaulipas, donde la seguridad y la imagen pública son temas recurrentes, la participación de figuras como Beltrán en eventos oficiales puede ser interpretada de diversas maneras, desde una estrategia para atraer a un público joven hasta una falta de criterio en la selección de personalidades para representar al municipio. La reacción en redes sociales y los comentarios de los ciudadanos reflejan una sociedad dividida en cuanto a la aceptación de este tipo de invitaciones.
El alcalde Borjón Olvera, al frente del municipio de Llera de Canales, se enfrenta ahora al escrutinio público por esta decisión. Si bien el objetivo declarado era ofrecer un festejo ameno para los padres, la elección de una influencer con un perfil controversial ha eclipsado el propósito original del evento, desviando la atención hacia la figura de "La Diabla" y las implicaciones de su presencia en un acto oficial.
Este tipo de situaciones no son ajenas al panorama de la política mexicana, donde la línea entre lo público y lo privado, lo oficial y lo mediático, a menudo se difumina. La figura del influencer se ha consolidado como un actor relevante, capaz de movilizar audiencias, pero también de generar debates éticos y sociales cuando su participación se cruza con la esfera gubernamental.
La repercusión de este evento en Llera de Canales podría sentar un precedente o, por el contrario, ser un incidente aislado. Lo cierto es que la presencia de Lexy Beltrán en el festejo del Día del Padre ha puesto bajo los reflectores tanto a la influencer como al gobierno municipal, abriendo una conversación sobre la imagen pública y las estrategias de comunicación en el ámbito político local.
El debate se centra en si la inclusión de figuras como "La Diabla" en eventos oficiales es una forma innovadora de conectar con la ciudadanía o si representa una banalización de los espacios públicos y una falta de respeto hacia las instituciones. La respuesta a esta pregunta variará según las perspectivas individuales y los valores de cada sector de la sociedad.