La fiebre del Mundial 2026 ha contagiado a la Ciudad de México, y con ella, un operativo de seguridad y logística sin precedentes ha transformado el entorno del Estadio Ciudad de México. El partido inaugural entre México y Sudáfrica, un evento de talla mundial, ha desatado un verdadero rompecabezas vial para los miles de aficionados que buscan llegar al recinto.
La FIFA, con sus exigencias de "última milla", ha impuesto un perímetro de seguridad que prácticamente aísla el estadio. Desde el miércoles por la noche, y con un cierre total a partir de las 5 de la mañana del jueves, las calles aledañas se han convertido en zonas peatonales o de acceso restringido. Esto significa que, para muchos, el coche particular se ha vuelto una opción inviable, obligando a una reconfiguración total de los planes de movilidad.
El Laberinto de la "Última Milla"
El concepto de "última milla" implementado por la FIFA implica un cierre de aproximadamente un kilómetro alrededor del estadio. Las calles San Gabriel, San Benjamín, San Cástulo, San Celso y San León, todas con Santa Úrsula como eje, se encuentran completamente cerradas al tránsito vehicular. De igual forma, Santo Tomás en sus cruces con San Alejandro y San Jorge, así como con San Alejandro y San Jorge, se suman a esta lista de vialidades intransitables.
Pero la complejidad no termina ahí. Otras arterias importantes como San Guillermo (en sus cruces con San Alejandro, San Jorge y Santa Úrsula), Acoxpa y Las Torres, Gran Sur e Imán, Periférico y Circuito Azteca, Periférico y Coscomate, Periférico y Renato Leduc, Periférico y Tlalpan, así como Tlalpan y Viaducto Tlalpan, presentan cierres parciales. Esto permite el acceso a residentes acreditados, pero añade una capa de control y validación que ralentiza cualquier intento de aproximación vehicular.
Adiós al Estacionamiento, Hola al "Park & Ride"
Una de las medidas más drásticas es la prohibición total de estacionamiento en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México. Para mitigar este inconveniente, se ha implementado el sistema "Park & Ride". La idea es sencilla: dejar el coche en puntos estratégicos de la ciudad y tomar un transporte especial hacia el CENTRAM Huipilco, que se ubica a escasos metros del estadio. Los puntos de partida para este servicio incluyen el Auditorio, Santa Fe, Six Flags, el Parque Ecológico de Xochimilco y Plaza Carso.
Esta medida, si bien busca descongestionar la zona inmediata al estadio, requiere una planificación previa por parte de los asistentes. Implica sumar tiempo de traslado y una logística adicional que puede resultar tediosa para quienes no están acostumbrados a este tipo de esquemas.
Alternativas para Todos: Taxis, Bicicletas y Transporte Público
Para quienes optan por taxis o servicios de transporte por aplicación, se han habilitado bahías especiales fuera del perímetro de la "última milla". Estos puntos se encuentran en Viaducto Tlalpan, Renato Leduc y Anillo Periférico, Av. Acoxpa y Calz. Acoxpa, Calz. Acoxpa y División del Norte, y Blvd. Gran Sur y Av. del Imán. Estas zonas servirán como puntos de descenso y ascenso, permitiendo a los usuarios caminar el tramo restante.
Los ciclistas y usuarios de scooters también tienen opciones. Se han designado "corrales" o zonas de aparcamiento seguro en puntos como Corral Héroes del 47, CE Anillo de Circunvalación, CE Viaducto Tlalpan, CE Skate Park "Los Multis" y Corral General Anaya. Esto fomenta el uso de movilidad no motorizada, aunque la distancia a recorrer sigue siendo considerable.
El transporte público se erige como la columna vertebral de la movilidad para el Mundial. Se han dispuesto rutas especiales desde puntos clave de la ciudad como Bellas Artes, CETRAM Chapultepec, Ángel de la Independencia, Palacio de los Deportes, Estadio Olímpico Universitario, Parque México (CETRAM Huipulco) y San Jerónimo (CETRAM Huipulco). Estas rutas buscan concentrar a los aficionados y llevarlos lo más cerca posible del recinto.
Además, se han implementado circuitos de apoyo para mejorar la movilidad general. Estos incluyen conexiones entre Perisur y Santo Tomás/Santa Úrsula, Tasqueña y Santo Tomás/Santa Úrsula, Universidad y Santo Tomás/Santa Úrsula, así como rutas que enlazan Cañaverales con Renato Leduc y Perisur, y el Aeropuerto (T1 y T2) con el Palacio de los Deportes.
Un Esfuerzo Monumental, un Desafío Constante
La organización de un evento de la magnitud del Mundial de Fútbol en la Ciudad de México representa un desafío logístico monumental. La "última milla" es una medida de seguridad y control que, si bien es necesaria para garantizar el orden y la seguridad, genera una complejidad operativa considerable para los asistentes.
La Ciudad de México, con su vasta extensión y su compleja red de transporte, se enfrenta a una prueba de fuego. La efectividad de estas medidas, la paciencia de los aficionados y la capacidad de adaptación de las autoridades serán claves para determinar el éxito de la experiencia mundialista más allá de los 90 minutos de juego.
El operativo, que se extenderá durante todo el torneo, pone de manifiesto la necesidad de una planificación detallada y una comunicación constante con los ciudadanos. La experiencia de llegar al estadio se ha convertido, en sí misma, en parte del evento, un preludio de la magnitud de la Copa del Mundo.