El Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) se encuentra en medio de una crisis operativa a pocos días del inicio del Mundial 2026, con múltiples proyectos de infraestructura sin completar que complican la llegada de turistas internacionales.

Los viajeros que arriban a la terminal angelina enfrentan un panorama complicado: construcciones a medio terminar, señalización deficiente y un sistema de transporte terrestre que los pasajeros describen como un auténtico rompecabezas.

La situación se agrava en la vialidad perimetral del aeropuerto, donde se forma un embotellamiento constante debido al incremento en la afluencia de visitantes. El llamado "embudo" vehicular genera retrasos significativos para quienes intentan salir o ingresar a las instalaciones.

Las autoridades aeroportuarias no han emitido declaraciones sobre si lograrán concluir las obras pendientes antes del arranque de los partidos del Mundial. Mientras tanto, los pasajeros deben navegar entre áreas en construcción y rutas provisionales.

Los Ángeles será una de las sedes principales del torneo, lo que incrementará exponencialmente el flujo de visitantes en las próximas semanas. La capacidad del LAX para manejar esta demanda sin colapsar está siendo cuestionada por expertos en logística aeroportuaria.

El caos en uno de los aeropuertos más transitados de Estados Unidos contrasta con las expectativas de una Copa del Mundo que promete romper récords de asistencia y generar miles de millones de dólares en derrama económica para las ciudades anfitrionas.