El panorama laboral mexicano se tiñe de gris una vez más. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha encendido las alarmas al reportar una sangría de 29 mil 922 empleos formales durante el mes de mayo. Este dato, que representa una caída del 0.1 por ciento respecto a abril, marca el segundo mes consecutivo con cifras negativas en la creación de empleo en lo que va de 2026, un golpe directo a la narrativa oficial de recuperación económica.

La noticia es un balde de agua fría para quienes esperaban una consolidación de la reactivación. A pesar de que el IMSS intenta maquillar las cifras alardear de una creación de 346 mil 637 empleos formales en los últimos 12 meses (un crecimiento anual del 1.5 por ciento, el más alto en 20 meses), la realidad mensual es innegable y preocupante.

Factores Estacionales y Fraudes: La Doble Cara de la Caída

El propio Instituto intenta justificar esta merma apelando a factores estacionales, principalmente en el sector agropecuario. Históricamente, este sector experimenta reducciones temporales de empleo al concluir ciclos de siembra y cosecha. Sin embargo, esta explicación se ve empañada por la revelación de la cancelación de un registro patronal fraudulento que simulaba relaciones laborales y aseguramientos, una práctica que distorsiona las estadísticas y oculta la verdadera salud del mercado laboral.

Expertos como Willebaldo Gómez Zuppa, profesor de la UNAM, confirman que la estacionalidad del campo es un factor, pero advierten que la caída de mayo fue más pronunciada de lo habitual. Señala que la manufactura también ha resentido ajustes de inventario al inicio del año, lo que presiona a la baja la contratación, con una recuperación esperada hasta el último cuatrimestre. Además, observa una disminución en el número de empleadores en el sector servicios, atribuida al aumento de costos fijos y la carga regulatoria.

El Peso de la Incertidumbre Económica

La menor dinámica económica general del país se está reflejando de manera contundente en el mercado laboral. Las perspectivas de crecimiento moderadas y un entorno de incertidumbre, tal como lo señalan diversos analistas, comienzan a mermar la confianza y, consecuentemente, la generación de empleo formal.

Alberto Alesi, director general de ManpowerGroup para México, Caribe y Centroamérica, ofrece una perspectiva comparativa. Si bien los 201 mil 605 empleos generados entre enero y mayo superan significativamente la cifra del año pasado, la pérdida de mayo fue menor a la de 2025, cuando desaparecieron 45 mil 624 plazas. No obstante, la pérdida de empleos permanentes en mayo (32 mil 471) es un dato alarmante, contrastando con la escasa generación de empleos eventuales (2 mil 549).

Industria de la Transformación y Plataformas Digitales: Luces y Sombras

La industria de la transformación, pilar de la economía, muestra signos de debilidad al registrar pérdidas de empleo por segundo año consecutivo (-1.4 por ciento anual). Este sector, que debería ser motor de crecimiento, parece estancado.

Por otro lado, el fenómeno de los trabajadores de plataformas digitales ofrece una imagen dual. Si se excluye a estos trabajadores, la pérdida neta de empleos formales en mayo ascendería a 67 mil 574 plazas. Sin embargo, el registro de trabajadores de plataformas que alcanzan un umbral de ingreso mensual (197 mil 131 personas) compensa parcialmente esta destrucción de empleo formal, evidenciando una transformación del mercado laboral que no necesariamente se traduce en estabilidad y seguridad para los trabajadores.

Expectativas a Futuro: ¿Optimismo o Realidad?

Las proyecciones para el cierre de 2026 varían. ManpowerGroup estima la generación de entre 150 mil y 250 mil empleos, mientras que analistas de Banamex son más optimistas, previendo 360 mil empleos formales creados en el sector privado (un aumento del 1.6 por ciento anual). Sin embargo, estas cifras deben tomarse con cautela ante la volatilidad observada.

La realidad de mayo es un llamado de atención. La economía mexicana enfrenta desafíos estructurales que la narrativa oficial parece ignorar. La pérdida de empleos formales, sumada a la incertidumbre y a las prácticas de simulación, dibuja un panorama laboral que dista mucho de ser el prometido. El gobierno debe enfrentar estos datos con transparencia y proponer soluciones concretas, más allá de las justificaciones estacionales o la manipulación de cifras, para revertir esta tendencia negativa que afecta directamente el bienestar de miles de familias mexicanas.