Un incidente durante la RhinoCon 2026 en Querétaro colocó al actor de doblaje Héctor Ireta de Alba en el centro de una controversia en redes sociales. El intérprete, reconocido por dar voz a personajes como Armin Arlert en Attack on Titan y Seishiro Nagi en Blue Lock, rechazó una entrevista con el creador de contenido Luis Collin, conocido como Zigler Pepe.

La situación se registró cuando Collin se acercó al actor para grabar un video breve. Al iniciar con la pregunta "¿Nos podrías decir tu nombre?", Ireta respondió: "Ah, pensé que sabían", y decidió regresar a su asiento. El actor sugirió que el entrevistador debería prepararse mejor antes de realizar su trabajo, comentando que un conductor debe conocer el nombre de sus entrevistados.

El tiktoker intentó explicar que la pregunta formaba parte de la dinámica habitual de sus videos, pero Ireta insistió en no continuar la conversación. El video del intercambio circuló rápidamente en plataformas digitales, generando debate entre usuarios que consideraron la actitud del actor como soberbia, mientras otros defendieron su derecho a declinar entrevistas en eventos públicos.

Ireta cuenta con más de 22 años de trayectoria en la industria del doblaje latino. Además de sus papeles en anime, ha participado en producciones como Phineas y Ferb (Baljeet), Tokyo Revengers (Naoto Tachibana), y franquicias como Pokémon, Yu-Gi-Oh! ARC-V y One Piece. También prestó su voz a Arnold en ¡Oye Arnold! La película de la jungla.

Tras la viralización del video, el actor publicó un comunicado en redes sociales donde defendió su postura. Señaló que "muchas personas que tienen un celular pretenden ser entrevistadores, reporteros, y ni siquiera se documentan correctamente". Ireta afirmó que siempre da entrevistas, pero cuestionó la preparación de algunos creadores de contenido actuales.

El comunicado también destacó su extensa carrera artística y aseguró que nunca había vivido una situación similar en convenciones anteriores. El actor subrayó que suele convivir con seguidores durante estos eventos, aunque no especificó si modificará su forma de interactuar con medios digitales en el futuro.

La polémica evidenció una realidad de la industria del doblaje: mientras el público reconoce las voces y personajes, no siempre identifica el rostro o nombre de quienes los interpretan. Este desencuentro entre reconocimiento auditivo y visual quedó en el centro del debate generado por el incidente en Querétaro.