Las fuerzas federales ejecutaron operativos durante el fin de semana que resultaron en la captura de 79 personas a lo largo de 15 entidades del territorio nacional. Los números del decomiso revelan la dimensión alarmante del problema: más de 839 kilogramos de metanfetamina, 607 pastillas de fentanilo y 378 kilogramos de marihuana fueron asegurados.
El arsenal incautado incluye 85 armas de fuego, 8,309 cargadores y cartuchos, además de 152 artefactos explosivos. Las cifras exponen el nivel de armamento que circula libremente en manos del crimen organizado, a pesar de los operativos gubernamentales.
Las autoridades también confiscaron 25 vehículos y casi 50 mil litros de hidrocarburo, evidenciando la diversificación de las actividades delictivas que van desde el narcotráfico hasta el robo de combustible, conocido como huachicoleo.
La operación se desplegó simultáneamente en 15 estados, aunque las autoridades no especificaron cuáles entidades registraron los mayores decomisos ni detallaron si los detenidos pertenecen a alguna organización criminal específica.
La cantidad de fentanilo asegurada resulta particularmente preocupante, considerando que esta droga sintética se ha convertido en una de las principales causas de muerte por sobredosis en América del Norte y su producción en territorio mexicano continúa expandiéndose.
A pesar de los operativos constantes y las cifras de detenciones que las autoridades federales reportan periódicamente, la violencia y la presencia del crimen organizado no muestran señales de disminución en amplias regiones del país, cuestionando la efectividad real de estas estrategias de seguridad.