La administración del presidente Donald Trump ha expulsado a 4,353 ciudadanos cubanos hacia territorio mexicano, donde permanecen sin acceso a servicios básicos de vivienda o atención médica, según alertó la organización Human Rights Watch.
Los migrantes cubanos deportados enfrentan condiciones precarias al quedar varados en México sin redes de apoyo ni recursos para subsistir. La organización internacional de derechos humanos documentó la falta de asistencia gubernamental para este grupo vulnerable.
La política migratoria estadounidense ha intensificado las deportaciones de ciudadanos cubanos en los últimos meses, generando una crisis humanitaria en la frontera sur. Los expulsados llegan a México sin documentación que les permita regularizar su estancia o acceder a programas de asistencia social.
Human Rights Watch señaló que las autoridades mexicanas no han implementado protocolos adecuados para atender a esta población deportada. Los cubanos permanecen en situación de desamparo, expuestos a riesgos de salud y seguridad.
La situación evidencia las consecuencias de las políticas migratorias restrictivas implementadas por Washington, que trasladan la carga humanitaria a países de tránsito. México enfrenta el desafío de gestionar la llegada de miles de personas sin recursos ni destino claro.
Las organizaciones de derechos humanos han solicitado a ambos gobiernos establecer mecanismos de coordinación para garantizar la protección de los migrantes deportados y evitar violaciones a sus derechos fundamentales.