El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que durante el primer trimestre de 2026, un total de 32.6 millones de personas laboraron en condiciones de informalidad en México.
Las cifras oficiales revelan que más de la mitad de la población ocupada del país se encuentra trabajando fuera del marco de la economía formal, sin acceso a prestaciones laborales ni seguridad social.
Esta situación refleja la persistencia de un fenómeno estructural en el mercado laboral mexicano, donde millones de trabajadores operan en sectores no regulados o sin contratos formales que garanticen sus derechos.
La informalidad laboral incluye desde vendedores ambulantes y trabajadores domésticos hasta pequeños negocios familiares que no están registrados ante las autoridades fiscales ni de seguridad social.
Los datos del Inegi corresponden al periodo enero-marzo de 2026 y forman parte de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo que el instituto realiza de manera trimestral para medir las condiciones del mercado laboral.
Esta proporción de trabajadores informales representa uno de los principales desafíos para la economía nacional, ya que limita la recaudación fiscal y deja a millones de personas sin protección ante contingencias laborales o de salud.
La tasa de informalidad laboral se ha mantenido por encima del 50% durante varios años, evidenciando la dificultad para generar empleos formales suficientes que absorban a la fuerza laboral del país.