El uno por ciento más rico de la población mexicana es responsable de casi una cuarta parte de todas las emisiones contaminantes generadas en el territorio nacional, según reveló Oxfam México en un análisis sobre desigualdad climática.
La organización señaló que este pequeño segmento de la población concentra 23 por ciento de las emisiones totales del país, evidenciando una profunda brecha ambiental que replica la desigualdad económica existente.
Oxfam México destacó que el actual esquema tributario favorece paradójicamente a quienes más contaminan, al destinar recursos de infraestructura pública para subsidiar el uso de jets privados y embarcaciones de lujo.
Esta estructura fiscal convierte la crisis climática en otro reflejo de la concentración de riqueza, donde los sectores más privilegiados generan emisiones desproporcionadas mientras el costo ambiental se distribuye entre toda la población.
La organización internacional llamó a replantear el marco impositivo para gravar adecuadamente las actividades de mayor impacto contaminante, particularmente aquellas asociadas al transporte privado de lujo.
Según el análisis, la aviación privada y las embarcaciones recreativas representan fuentes significativas de emisiones que actualmente operan con ventajas fiscales financiadas por el erario público.
El reporte subraya la urgencia de implementar políticas que hagan pagar a quienes más contaminan, revirtiendo el esquema actual donde los recursos colectivos sostienen los privilegios ambientales de la élite económica.